27 marzo 2007

¿Raro, yo?

Venga ese reto, parte II. La idea es repetitiva, pero genial. Esta vez, echarle mente a nuestras rarezas fue más divertido que hacerlo para buscar quiénes han influenciado nuestra vida. Y admitir que somos algo rarillos, pues tampoco está tan mal. La verdad es que en algunas cosas estamos bien tocados del techo. Eso es, quizás, lo que nos hace ser originales y nos granjea el cariño de otras personas.
Bueno, bueno... sin más preámbulo, estas son algunas de mis loqueras:
  • Todos mis zapatos están ordenados como debe ser (izquierdo y derecho en su posición natural), eso sí, no resisto verlos en otra posición y el derecho siempre debe tener la punta un poco más adelante que el izquierdo, porque eso trae buena suerte (digo yo).
  • De carajillo no había nada mejor que comer pan con natilla y azúcar.
  • Y ya que hablamos de comer, pues también me gustaba tomar grandes tragos de Ardine (jarabe para la tos) y comerme el ketchup directamente de las bolsitas.
  • Nunca me ha gustado que la última palabra que alguien me escuche decir (cuando nos despedimos) termine en “R” (la inicial de mi nombre).
  • Siempre que entro a una cancha de fútbol para jugar un partido, lo hago con el pie derecho y doy dos saltitos con él antes de colocar el izquierdo. Y una vez dentro de la cancha, cruzo las líneas primero con el pie derecho.
  • Guardo una cantidad impresionante de papeles, facturas, cartas y tarjetas de al menos los últimos 15 años.
  • Me gusta entrar a los cementerios y pasar un buen rato leyendo epitafios.
  • Casi no creo en los espantos, pero les juro que cuando tenía un año... me llevaron los duendes.

Por ahí andan otras más, que tal vez escriba en otro post. Se supone que la gracia está en pasarle el churuco a otro, pero se me acabaron los contactos. Así que, cualquiera que quiera contar sus rarezas en esta tierra de botos, pues ¡bienvenido!

8 comentarios:

Denise dijo...

Jiji... lo del fútbol lo has hecho siempre? nunca me di cuenta, talvez lo disimulás también que parece una cosa de estilo.
Natilla con azúcar? Jaja... bueno, yo comían pan con mantequilla y azúcar.
Me niego a comentar lo del Ardine, y lo de los cementarios.... :-$

Randall Corella dijo...

Jajaja! Pues la verdad desde hace tiempo tengo una serie de agüizotes cuando juego, no sé, son como para darme confianza, porque sí resultan!!
Debería probar la natilla azucarada: el éxito! Y lo de los cementerios... ¿será cuestión de estilo? ;-)

Danilo Mora dijo...

Estimado señor Corella: las loqueras de uno son totalmente respetables, pero eso de que lo raptaron los duendes, tal vez se deba a que usted encontrara unas matitas en el jardín de su casa, que tal vez masticó o les prendió fuego y se las fumó. Es normal que luego de tener "contacto con esa hierba" la gente vea duendes...

Pasé un rato interesante leyendo sus rarezas.

PD.: por cierto cada vez que empiezo a usar la compu primero aprieto una tecla con un dedo de la mano derecha, doy dos brinquitos en la silla, luego giro media vuelta hacia la izquierda y me rasco la axila derecha. ¡Qué cosas hace uno, no!

Anónimo dijo...

Yo también acomodo los zapatos, la ropa y todo lo que tenga a mano por orden de color y tamaño!

Randall Corella dijo...

Al respetable señor Mora, lo invito a conversar con mi señores padres para que le confirmen el trágico momento que esas crituritas verdes les hicieron pasar hace un par de décadas.
Y sus maromas frente a la compu también me hicieron pasar un buen rato, jajaja!! Pura vida!!
A la doctora Chaves, me reconforta saber que no estoy solo en el mundo del orden extraño. Y por si acaso le agrego una más: los ganchos del clóset deben estar siempre colgando hacia adentro, algo así: |?

Anónimo dijo...

Rarezas? Yo casi nunca iba a misa y sin embargo tuve un novio que es catequista... y por supuesto que no me arrepiento!... Eres sencillamente una de las personas mas dulces y encantadoras que conozco (sias boli!jejeje). :p

Anónimo dijo...

Ja, Suri que te diré tu sabes lo que pienso de los duendes, jiji, lo del pie derecho nunca lo habia notado. Pero si recuerdo que pequeña tomaba toda la botella de bacaulinita que habia en el botiquín de mi casa, me encantaba bañarme en tierra, antes de dormir siempre me hinco en la cama y luego estiro las piernas para acostarme, con la ropa debe ir ordenada por colores y los ganchos hacia dentro con los botones hacia la izquierda, a mi tambien me gusta leer lapidas en el cementerio pero es mejor dormir en el.
Bueno que cosas no, quien diria de ti...Suri.

Anónimo dijo...

La verdad que eres!!!! Que te diré… Diferente?? Nooo… llamémoslo especial!!!
Y lo de los duendes créeme…. Que de niña tuve miedo de que tuvieran preferencias familiares y yo estuviera en su lista!!!!
Oye y el Ardine es DELICIOSO… y duermes como nunca… Bueno eso dicen!!! Ja ja ja