13 julio 2010

QUIERES QUEDARTE CON LA MEJOR PARTE?

Lecturas Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo C Domingo 18 de Julio del 2010



Primera lectura
Lectura del libro del Génesis (18,1-10a):

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él.
Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra, diciendo: «Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo.»
Contestaron: «Bien, haz lo que dices.»
Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: «Aprisa, tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz una hogaza.»
El corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase en seguida. Tomó también cuajada, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comieron.
Después le dijeron: «¿Dónde está Sara, tu mujer?»
Contestó: «Aquí, en la tienda.»
Añadió uno: «Cuando vuelva a ti, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 14,2-3ab.3cd-4ab.5

R/. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R/.

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R/.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (1,24-28):

Ahora me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A éstos ha querido Dios dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo.

Palabra de Dios

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (10, 38-42):


En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada Maria, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.»
Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.»

Palabra del Señor




¿QUIERES QUEDARTE CON LA MEJOR PARTE?

El ser humano por naturaleza es bastante egoísta, y es por eso que tiende mucho a favorecerse en sus elecciones. Desde niños si nos dan a elegir entre dos juguetes o entre dos pedazos de pastel, sin duda escogeremos el mejor o el más grande. También la sociedad nos vicia mucho en ese mismo sentido y entonces vemos constantemente como el hombre quiere siempre lo mejor para sí, como si fuera el triunfo de una constante comparación y lucha en su relación con los demás.

Pues este domingo, el décimo sexto del Tiempo Ordinario, Dios mismo nos invita a escoger la mejor parte, pero no por simple egoísmo, sino como sabia decisión. Y no en la superficialidad de las cosas materiales y pasajeras de este mundo, sino en la opción fundamental de la vida, la opción por Él.

La figura de Abraham en el Antiguo Testamento, nos muestra la típica hospitalidad del creyente judío, que tenía como máxima acoger y tratar de la mejor manera al peregrino, pues es un hijo de Dios y merece el mejor trato. Una enseñanza genial sobre la valoración y dignificación que debemos tener siempre con los demás, incluso los desconocidos (tres hombres del texto del Génesis). Esta actitud de acogida tiene expresiones muy concretas: hospedarse en casa, agua fresca, comida fresca y sabrosa. La generosidad de Abraham y su mujer estéril, no queda sin bendición. Ellos dan con mucha generosidad y alegría, y así serán recompensados con el hijo de la promesa. Sin duda que ante un corazón generoso, Dios se desborda con bondades maravillosas.

Así mismo en el Evangelio de Lucas nos encontraremos con la cálida actitud de acogida de una familia de Betania, compuesta por tres hermanos: Marta, María y Lázaro. Son amigos de Jesús y lo reciben en su casa con mucha alegría. Qué hermoso que así mismo recibiéramos en nuestras familias a Jesús, como el mejor y más importante amigo de la casa, y no que llegara solo como invitado de vez en cuando o en momentos de apuros.

Marta por cariño a su amigo y fiel a sus costumbres se esmera en hacer mucho para quedar bien con Jesús, pero solo se cansa y sofoca, al punto de entrar en conflicto con su hermana María, de allí las quejas hacia Jesús. Eso pasa mucho en nuestras vidas, familias, y en la vida social pues el activismo y el cansancio fácilmente nos hacen perder la paz y generar conflictos con los que están a nuestro alrededor.

No es que lo que hace Marta sea malo, todos debemos hacer muchas cosas siempre, pero queda claro que la opción de María de ser y estar con Jesús es más importante que todo lo que se haga. Es el problema antropológico de hoy, donde el hacer se ha vuelto más importante que el ser de la persona misma.

Un buen cristiano debe saber conjugar a Marta y María en su vida, debe saber estar con Jesús en la oración, la Palabra, los sacramentos, en el prójimo y en todas las demás manifestaciones de la revelación, para encontrar la fuerza y capacidad de darse con alegría y generosidad a los demás.

Viviremos en agosto un mes dedicado a la familia en nuestra Diócesis de Alajuela, ojalá que como Abraham o esta familia de Betania dejemos que nuestro amigo Jesús venga a animar el caminar de las familias y estando con él como María o los discípulos de Emaús, podamos ser testigos y misioneros de su amor resucitado para otras familias. Desde ya les invitamos a todas las actividades que se organizarán en la parroquia.

A los hermanos y hermanas atenienses les saludo con cariño y pido al Señor que me permita servirles con alegría y generosidad.





De ustedes servidor.

P. Daniel Vargas.



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