Leer los titulares de los diarios el lunes pasado resultó un poco más impactante que de costumbre, y eso que no fueron solo las primeras páginas de los medios sensacionalistas.
"40 muertes violentas en Semana Santa". Algunas más que la Semana Mayor del año pasado y quizá algunas menos que la del próximo año.
Los ahogados y los asesinatos ocupan los primeros lugares de la lista, pero los responsable de la mayor cantidad de muertes fueron los accidentes de tránsito.
La semana de la reflexión y el recogimiento hace mucho que dejo de serlo. Quizá no haya nada de malo en aprovechar algunos días libres para darse un paseito y relajarse un poco, pero ¿para matarse?
Aunque suene crudo, en menos de siete días, la procesión del santo entierro se repitió en 40 hogares costarricenses. ¿Será que si no hubieran existido esos días libres nadie hubiera muerto? ¿Acaso será mejor para todos que no haya Semana Santa? ¿O el error está en nosotros? ¡Yira, qué difìcil!
2 comentarios:
El problema está básicamente en que hemos olvidado qué es y para qué sirve la Semana Santa.
Para unos es solamente la semana de la fiesta, para otros, la semana del paseo, la semana de la juma... y para muy pocos... una semana de reflexión.
Igual pasa ahora con los feriados... lunes feriado... uyyy que dicha, a descansar. Fin de semana largo, a la playa. ¿Para qué se hicieron los feriados? Para recordar, para generar memoria histórica... pero hoy parece que todo eso no existe.
Y ya Jesús y Juan no son importantes por lo que hicieron, sino por los días libres que nos harán disfrutar.
Quitemos los feriados por un año y veremos como si nos acordamos de quiénes dieron origen a dicho reconocimiento.
¡Y eso que no he contado las historias de mi familia extendida! No son sangrientas, pero casi... ah, qué semanita esta... tan santita!
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