¡CELEBRA TU VIDA ABUELO!
Así como celebraron la vida don Leonte Vargas y doña María Araya (una de las bisabuelas que pude conocer muy pequeño) cuando nació aquel niño al que llamaron Elicio, pero que todo el pueblo conocería y nosotros mismos su familia trataríamos como el ABUELO LICHO.
Así, como vivimos contigo muchos cumpleaños, fiestas del 31 o de la Navidad, donde siempre tu alegría, optimismo y bromas nos animaban sin cesar.
Así como te buscaban cuando enfermábamos del estómago, pues con la manteca casera en mano quitabas todos los males de la pega, en medio de aquel incómodo dolor nos alegrabas de nuevo la vida.
Así como forjabas la tierra, tu trabajo, la familia, una sepa de apellido que orgullosamente llevamos, pues nos enseñaste que la grandeza del hombre está en la fidelidad a Dios y así mismo, mientras se le sirve a los demás.
Así tuvimos el regalo de Dios de renovarte junto a la abuela los votos matrimoniales de sus bodas de oro, dejándonos ambos un ejemplo maravilloso de vida familiar cargada de valores.
Así te vimos llorar en el dolor profundo por la muerte de la abuela María Dominga, tu querida esposa, de tu hermano Isaías a quien le fregabas siempre, pero había sido tu inseparable compañero de camino y a tu hijo Adalberto, (mi padre) tu primogénito de quien supiste hacer un hombre de bien.
Así como forjaste la vida y la familia, como orgulloso campesino, valiente honesto, honrado, dedicado a los tuyo y amigo leal.
Así te vimos envejecer, enfermar, desgastarse, olvidar y repetir muchas cosas, pero sin perder nunca tu paciencia y serenidad ante las limitaciones de la vida, deseoso de un final tranquilo y sereno como el que Dios te concedió.
Así te vimos ir quedando solo, entre los guayacanes de tu generación, lo que nos fue preparando irremediablemente a este duro momento que hoy vivimos.
Así celebramos hoy tu recuerdo, tu historia tu vida entre nosotros, lo que nos diste y nos dejaste, lo que grabaste en nuestros corazones.
Así hoy celebramos la vida que esperamos Dios te conceda en el cielo, este DOMINGO DÍA DE CRISTO REY . Ya no lo recibes tu a él como todos los domingos, en tu casa y en tu pecho por su forma sacramental, sino que ÉL TE RECIBE A TI EN SU REINO.
ABUELO CELEBRA LA VIDA EN LA ETERNIDAD CON DIOS. Y A NOSOTROS SU FAMILIA, PERMÍTENOS SEÑOR CON PAZ Y FORTALEZA SEGUIR CELEBRANDO LA VIDA, QUE NOS DAS.
Así, como vivimos contigo muchos cumpleaños, fiestas del 31 o de la Navidad, donde siempre tu alegría, optimismo y bromas nos animaban sin cesar.
Así como te buscaban cuando enfermábamos del estómago, pues con la manteca casera en mano quitabas todos los males de la pega, en medio de aquel incómodo dolor nos alegrabas de nuevo la vida.
Así como forjabas la tierra, tu trabajo, la familia, una sepa de apellido que orgullosamente llevamos, pues nos enseñaste que la grandeza del hombre está en la fidelidad a Dios y así mismo, mientras se le sirve a los demás.
Así tuvimos el regalo de Dios de renovarte junto a la abuela los votos matrimoniales de sus bodas de oro, dejándonos ambos un ejemplo maravilloso de vida familiar cargada de valores.
Así te vimos llorar en el dolor profundo por la muerte de la abuela María Dominga, tu querida esposa, de tu hermano Isaías a quien le fregabas siempre, pero había sido tu inseparable compañero de camino y a tu hijo Adalberto, (mi padre) tu primogénito de quien supiste hacer un hombre de bien.
Así como forjaste la vida y la familia, como orgulloso campesino, valiente honesto, honrado, dedicado a los tuyo y amigo leal.
Así te vimos envejecer, enfermar, desgastarse, olvidar y repetir muchas cosas, pero sin perder nunca tu paciencia y serenidad ante las limitaciones de la vida, deseoso de un final tranquilo y sereno como el que Dios te concedió.
Así te vimos ir quedando solo, entre los guayacanes de tu generación, lo que nos fue preparando irremediablemente a este duro momento que hoy vivimos.
Así celebramos hoy tu recuerdo, tu historia tu vida entre nosotros, lo que nos diste y nos dejaste, lo que grabaste en nuestros corazones.
Así hoy celebramos la vida que esperamos Dios te conceda en el cielo, este DOMINGO DÍA DE CRISTO REY . Ya no lo recibes tu a él como todos los domingos, en tu casa y en tu pecho por su forma sacramental, sino que ÉL TE RECIBE A TI EN SU REINO.
ABUELO CELEBRA LA VIDA EN LA ETERNIDAD CON DIOS. Y A NOSOTROS SU FAMILIA, PERMÍTENOS SEÑOR CON PAZ Y FORTALEZA SEGUIR CELEBRANDO LA VIDA, QUE NOS DAS.
1 comentario:
Daniel, tengo que entender que falleció tu abuelo el domingo?
condolencias! y abrazos de resurrección.
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