26 diciembre 2009

CON LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA NOS PREPARAMOS A VIVIR EL CAMBIO DE AÑO.

Como en cualquier familia humana sin duda que las condiciones del parto, las complicaciones del establo al no tener posada y muchas cosas más, fueron momentos difíciles para José María, pero ahora vasta contemplar al pequeño Jesús para ver como todo se ha llenado de paz y alegría, su luz ha disipado toda tiniebla. Y es que eso es lo que trae el Señor a toda familia que lo acoge como su Dios y salvador y deja que todos los acontecimientos de la vida, buenos y no tan buenos sean iluminados por su amor.




Pero también como en toda familia no faltarán otros nuevos problemas o incomodidades, como cuando por la persecución de Herodes tendrán que huir a Egipto para salvar al Niño. ¿Cuántas desiciones importantes hay que tomar en las familias para proteger a sus miembros? Especialmente de los padres para ayudar a los hijos ante lo que los amenaza.



Un momento de tensión familiar pero que ayudará a clarificar la dinámica familiar para José María es la perdida de Jesús en el templo, como lo anuncia el quinto misterio gozoso del Rosario. Más que un accidente, descuido de los padres o desobediencia de Jesús, esto servirá para que Jesús reafirme la conciencia de su identidad y misión. También con José y María se dan muchas luces para que los padres sepan enfrentar los retos y adversidades de la vida.







CON EL CARIÑO DE SIEMPRE.
P. Daniel Vargas.
FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS.





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