Suena contradictorio, que aquel cruel e inhumano instrumento que significaba la peor de las muertes reservada a los peores criminales, se pueda volver un instrumento de luz y salvación. Pues es la curiosa contradicción de la que se nos habla en este cuarto domingo de cuaresma.Estas son las lecturas que se proclaman en la Eucaristía de este día:
-2 Cro 36, 14-36.19-23.
-Sal 136.
-Ef 2,4-10.
-Jn 3,14-21.
Ciertamente en nuestra vida habrán muchas cosas que nos parescan contradictorias o a las cuales nos costará encontrarles un sentido, pues todo parece oscuridad, pues descubramos como Dios, nos viene a ofrecer su luz y su salvación.
Si el pueblo de Israel se mantuvo en su infidelidades, si rechazó la vos de los profetas que Dios le envió, si se obstinó en el mal camino haciendo lo contrario a lo que Dios le pedía y persistía en su ofensa, no nos extraña que viniera el castigo. En este caso el destierro a Babilonia, le significó como pueblo humillación, sometimiento servil, perder su propia dignidad. Es un poco lo que nos pasa a nosotros cuando nos obstinamos en el mal camino y luego casi que le endosamos el castigo a Dios cuando nosotros mismos nos hemos castigado. Será acaso castigo de Dios el contagio del SIDA, en la irresponsabilidad de la promiscuidad sexual? O ese cáncer de pulmón es castigo divino, tras haber fumado tantos años? El accidente fue Dios quien me lo mandó, o mi nivel de alcoholemia que ya había rebasado los límites? La separación me la cobró el Señor, o fue el resultado de la actitud irresponsable para con la pareja? Ese mal resultado en el estudio es capricho de Dios o mi descuido como estudiante?
Lo que en este texto nos suena contradictorio, es que Dios para liberar a ese pueblo en destierro por sus infidelidades utilice a un rey asirio, o sea pagano, ni siquiera creyente. Dios ilumina su corazón y éste permitirá que Israel vuelva a restaurar su casa.
Tenían razón los abuelos cuando decían: "no hay mal que por bien no venga". Entonces ante todo eso que en la vida nos produzca contradicción o desconcierto pidamos la luz de lo alto para mirarlo desde los ojos de Dios, sacarle la ganancia y descubrir el proyecto de salvación que allí Dios esconde.
Ese pueblo hacía suya la oración de un salmista, cuando decía: "que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti". También a nosotros nos viene a recordar que en los momentos más difíciles de quien nunca nos podemos olvidar es de Dios, aunque su actuar parezca tardar mucho. Además de la luz, hemos de pedir entonces paciencia incluso histórica.
Del diálogo de Jesús con Nicodemo, sacamos varias enseñanzas maravillosas cargadas de vida y salvación:
-Nos recuerda la imagen contradictoria del estandarte con una serpiente elevada por Moisés en el desierto, que curaba las mordeduras de serpiente, comparándola con la elevación de Cristo en la cruz. De lo que solo parece malo brota lo bueno; de la muerte, vida; del dolor, esperanza; de la condena, salvación.
-La promesa de Jesús es la vida, pero no cualquier clase de vida, sino la vida eterna, la condición es clara y firme hay que creer en él. Si se rechaza la fe, si en la libertad se escoge otra opción, no es Dios quien castiga, sería yo mismo quien me autodescalifico. Yo escogí el quedarme fuera de su ofrecimiento.
-La causa de la condenación es una mala elección: se me ofrece la luz, él vino hacia mi y yo preferí la oscuridad. Me ofreció paz y escogí la angustia, me dio su gozo y opté por la tristeza, trajo vida y seleccioné la muerte.
-Nos evidencia San Juan en el actuar humano con este juego de palabras: luz - oscuridad. Pues nos recuerda que cuando queremos que algo resalte porque es bueno y nos sentimos orgullosos le ponemos luz para resaltarlo. Pensemos en los grandes escenarios de un espectáculo, en los rótulos comerciales, en una nueva decoración, queremos que todos lo vean y admiren. Pero cuando sabemos que algo no es bueno, o nos da vergüenza, nos escondemos, buscamos la oscuridad, lo ocultamos. Es lo que vemos en los chicos desorientados ocultos en el búnquer para consumir la droga, o en el ladrón que se oculta en la parte oscura de la calle esperando su víctima.
Curiosamente en nuestra vida práctica apenas oscurece andamos buscando activar la luz eléctrica para que nos ilumine y nos de seguridad y si esta no funciona corremos a buscar la linterna, la lámpara, las velas, los fósforos. Pero en nuestro interior si vamos permitiendo a la oscuridad del pecado anidar e ir oscureciendo la luz de la gracia de Dios en nosotros.
Hemos sido hechos para vivir con Cristo, estamos salvados por su gracia y mediante la fe. Esta buena noticia que nos recuerda san Pablo, debe animarnos para optar por la luz en vez de la oscuridad, por la vida en vez de la muerte. A veces pareciera que esa cultura de la muerte impera y domina en el mundo. Pues atrevámonos a descubrir la contradicción de la cruz de Cristo que nos trajo la salvación.
Esta semana se nos planteó la escogencia del tema para la tesis de licenciatura y recordaba como cada vez que por este medio cibernético puedo leer las noticias de mi amada Costa Rica lo que más veo son las malas noticias que no solo allí sino que en todo el mundo alimentan esa cultura de muerte, por la que muchos parecen optar y muchos deben sufrir. Es por eso que he decidido investigar un poco: LA CULTURA DE LA VIDA EN EL MAGISTERIO EPISCOPAL COSTARRICENSE, creo que ese será mi tema y les pido desde ya su oración para descubrir en lo mucho que han dicho y escrito nuestros pastores en la fe, las luces que CRISTO muerto y resucitado nos ha dejado en la enseñanza de la Iglesia y así poder dar un pequeño aporte a construir no solo un país sino un mundo como el mismo Cristo nos propone. Un proyecto humano que al mejor estilo tico podríamos llamar: PURA VIDA.
Con el cariño de siempre. P. Daniel.
Lo que en este texto nos suena contradictorio, es que Dios para liberar a ese pueblo en destierro por sus infidelidades utilice a un rey asirio, o sea pagano, ni siquiera creyente. Dios ilumina su corazón y éste permitirá que Israel vuelva a restaurar su casa.
Tenían razón los abuelos cuando decían: "no hay mal que por bien no venga". Entonces ante todo eso que en la vida nos produzca contradicción o desconcierto pidamos la luz de lo alto para mirarlo desde los ojos de Dios, sacarle la ganancia y descubrir el proyecto de salvación que allí Dios esconde.
Ese pueblo hacía suya la oración de un salmista, cuando decía: "que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti". También a nosotros nos viene a recordar que en los momentos más difíciles de quien nunca nos podemos olvidar es de Dios, aunque su actuar parezca tardar mucho. Además de la luz, hemos de pedir entonces paciencia incluso histórica.
Del diálogo de Jesús con Nicodemo, sacamos varias enseñanzas maravillosas cargadas de vida y salvación:
-Nos recuerda la imagen contradictoria del estandarte con una serpiente elevada por Moisés en el desierto, que curaba las mordeduras de serpiente, comparándola con la elevación de Cristo en la cruz. De lo que solo parece malo brota lo bueno; de la muerte, vida; del dolor, esperanza; de la condena, salvación.
-La promesa de Jesús es la vida, pero no cualquier clase de vida, sino la vida eterna, la condición es clara y firme hay que creer en él. Si se rechaza la fe, si en la libertad se escoge otra opción, no es Dios quien castiga, sería yo mismo quien me autodescalifico. Yo escogí el quedarme fuera de su ofrecimiento.
-La causa de la condenación es una mala elección: se me ofrece la luz, él vino hacia mi y yo preferí la oscuridad. Me ofreció paz y escogí la angustia, me dio su gozo y opté por la tristeza, trajo vida y seleccioné la muerte.
-Nos evidencia San Juan en el actuar humano con este juego de palabras: luz - oscuridad. Pues nos recuerda que cuando queremos que algo resalte porque es bueno y nos sentimos orgullosos le ponemos luz para resaltarlo. Pensemos en los grandes escenarios de un espectáculo, en los rótulos comerciales, en una nueva decoración, queremos que todos lo vean y admiren. Pero cuando sabemos que algo no es bueno, o nos da vergüenza, nos escondemos, buscamos la oscuridad, lo ocultamos. Es lo que vemos en los chicos desorientados ocultos en el búnquer para consumir la droga, o en el ladrón que se oculta en la parte oscura de la calle esperando su víctima.
Curiosamente en nuestra vida práctica apenas oscurece andamos buscando activar la luz eléctrica para que nos ilumine y nos de seguridad y si esta no funciona corremos a buscar la linterna, la lámpara, las velas, los fósforos. Pero en nuestro interior si vamos permitiendo a la oscuridad del pecado anidar e ir oscureciendo la luz de la gracia de Dios en nosotros.
Hemos sido hechos para vivir con Cristo, estamos salvados por su gracia y mediante la fe. Esta buena noticia que nos recuerda san Pablo, debe animarnos para optar por la luz en vez de la oscuridad, por la vida en vez de la muerte. A veces pareciera que esa cultura de la muerte impera y domina en el mundo. Pues atrevámonos a descubrir la contradicción de la cruz de Cristo que nos trajo la salvación.
Esta semana se nos planteó la escogencia del tema para la tesis de licenciatura y recordaba como cada vez que por este medio cibernético puedo leer las noticias de mi amada Costa Rica lo que más veo son las malas noticias que no solo allí sino que en todo el mundo alimentan esa cultura de muerte, por la que muchos parecen optar y muchos deben sufrir. Es por eso que he decidido investigar un poco: LA CULTURA DE LA VIDA EN EL MAGISTERIO EPISCOPAL COSTARRICENSE, creo que ese será mi tema y les pido desde ya su oración para descubrir en lo mucho que han dicho y escrito nuestros pastores en la fe, las luces que CRISTO muerto y resucitado nos ha dejado en la enseñanza de la Iglesia y así poder dar un pequeño aporte a construir no solo un país sino un mundo como el mismo Cristo nos propone. Un proyecto humano que al mejor estilo tico podríamos llamar: PURA VIDA.
Con el cariño de siempre. P. Daniel.
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