18 abril 2009

Con la Pascua llega su misericordia

El Señor ha resucitado y todo se renueva en nuestras vidas. Volvemos a Pamplona después de celebrar la Semana Mayor en un puerto de Galicia, en las parroquias de San Julián de Mugardos y San Vicente de Mehá, ambas pertenecientes a la Diócesis de Santiago de Compostela. Después del Domingo de resurrección la providencia divina me concedió a través de don Casimiro párroco de este lugar, viajar a Portugal pues está muy cerca de esta tierra gallega. Allí pude recorrer las ciudades de Braga, Coimbra, Lisboa y por supuesto el santuario de nuestra señora de Fátima. Ahora volvemos con la fuerza del resucitado y su misericordia a retomar el estudio y la vida cotidiana.

Los textos de este Domingo de la misericordia son:
-Hech 4, 32-35.
-Sal 117.
-I Jn 5,1-6.
-Juan 20,19-31.


La experiencia pascual de los discípulos de Jesús está marcada por la dudas, el temor, la incertidumbre, no sólo en Tomás a quien hemos tomado como símbolo de incredulidad, sino que es la experiencia tan humana que nos pasa a todos los seres humanos.

Los textos bíblicos los presentan encerrados por miedo ante la persecución. Así mismo a nosotros el pecado nos lleva a encerrarnos en nosotros mismos, en nuestra seguridad, justificación y comodidad, nos ofrece falsamente la felicidad, pero luego nos sentimos desnudos como en el paraíso, con miedo y vergüenza, llenos de dudas e intranquilidad.
Pues allí está Jesús resucitado para decirnos también: "PAZ A VOSOTROS". Es el anuncio pascual y misericordioso de Cristo resucitado que llena de alegría el corazón de los discípulos. La paz que tanto necesitas en tu vida, la que se requiere en tu hogar, en la comunidad, solo la trae Jesús resucitado. No temas a nada ni a nadie, él está contigo, él está con nosotros, no lo dudes como Tomás, sólo ve a su encuentro. Tomás no cree cuando otros se lo dicen, pero cuando él mismo hace la experiencia y puede hasta verlo y tocarlo, exclama: "Señor mío y Dios mío". ¿Eres de los dichosos que creen si haber visto? o necesitas milagros y pruebas extraordinarias para creer en el Señor? Recordemos que Jesús no realizó muchos milagros porque no halló fe en aquellos que se los pedían como pruebas espectaculares. No busquemos tanto los milagros del Señor, sino más bien miremos con fe al Señor de los milagros.
Al mundo de hoy tan pragmático y racional, donde se cree en lo que se puede comprobar a través de un método científico y se demuestra en un microscopio, telescopio o computador, le cuesta mucho dar el paso de la fe y abandonarse en esta misericordia divina, pues quisiera que Dios respondiera a mis deseos como se manipula un control remoto o un cajero automático. Mas Dios requiere una confianza absoluta, un abandono en su providencia misericordiosa, que trasciende toda racionalidad y muchas veces hasta la lógica humana.
La paz y la misericordia que Jesucristo da a sus discípulos brota de su mismo costado traspasado, como lo muestra la imagen del Jesús de la misericordia, según la devoción que Sor Faustina ha transmitido, representando como dice San Pablo al que vino con agua y sangre. Esta experiencia es confiada a la Iglesia para administrarla, pues les da su Espíritu para que tengan la potestad de perdonar los pecados. El sacramento de la reconciliación no es un invento de la Iglesia, ni una obligación desagradable de los cristianos, sino el regalo del Dios amoroso que quiere darnos su paz interior, perdonar nuestros errores y llenarnos de su alegría.
Si la comunidad cristiana vive sin miedo y en la paz de Cristo, podrá hacer realidad el mandamiento del amor, la gran invitación del Maestro. Es el testimonio que mostraban las primeras comunidades pues oraban juntos, se reunían para escuchar las Escrituras, tenían todo en común, compartían las necesidades y daban gran testimonio de la vida del resucitado en ellos.
Disfrutemos entonces de su bondad, dejémonos abrazar en su misericordia, entreguémosle nuestros miedos e inseguridades, vivamos la vida en el resucitado, no sigamos cargando el peso de lo que él ya redimió por nosotros.

Les invito como Iglesia universal que somos a orar por dos intenciones especiales:
-El cumpleaños de vida y aniversario del Pontificado de Benedicto XVI nuestro santo Papa.
-Y la ordenación episcopal de mi compañero de estudio Mons. Raúl Chao que ha sido nombrado Obispo auxiliar de Lima y será consagrado este fin de semana allá en Perú.

Con el cariño de siempre. P. Daniel Vargas.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tan especial tu comentario. Siempre lleno de tanta humildad y sabiduría que sólo la da el Espíritu Santo.
Dichosos los que viajan y visitan tan lindos lugares. Dios siga bendiciendo tus pasos y llene tu vida de lindos momentos.
Desde San Ramón te deseamos todos los éxitos académicos que te mereces.
Cariños.

Anónimo dijo...

Me alegra montones estes conociendo lugares!!!

Quizas la historia ha sido injusta con Tomas "mi Señor y Dios mio" nadie en todo el evangelio hace esa declaracion tan directa. Quizas la duda tuvo esa funcion. no se son cosas que pienso.

Ya por fin asfaltaron Calle Varela, casualmente hasta el puente y casualmente porque esta semana viene su presidente por aca a inaugurar el colegio.

El dato de la ermita se lo debo hace meses no subo mas alla de mi casa.

Higo dijo...

Ey anonimo soy yo Rodrigo, se me enreda coo puede salir mi nombre